Museo del Meteorito

El Museo del Meteorito alberga la mayor colección de estas fascinantes rocas siderales en todo Chile. Su historia comenzó en 1983, cuando los hermanos Edmundo y Rodrigo, originarios de Atacama, emprendieron recorridos por el vasto desierto de la región. Durante más de 40 años, dedicaron su esfuerzo a recolectar estas extraordinarias piezas, dando vida a una de las colecciones más impresionantes del país.

La entrada al museo tiene un costo de 6.000 CLP (6 €) y no requiere reserva previa. Sin embargo, esto puede variar según la temporada. Durante la temporada alta, que abarca los primeros tres meses y los últimos tres meses de cada año, es probable que encuentres una mayor afluencia de visitantes.

 
 

El recinto es un domo donde se muestra una única sala en la cual verás un grupo de pantallas y piezas expuestas que, con la ayuda de un sistema de audioguía en varios idiomas, te va narrando los distintos módulos que presenta la colección. El recorrido consiste en ir descubriendo el enigma que envuelve a los fragmentos del universo más antiguos que alguna vez podrás llegar a tener en tus manos. 

La información sobre los meteoritos que se presenta en este museo es realmente abundante e interesante. En primer lugar, podrás descubrir cómo nuestro planeta tiene la capacidad de protegernos de la caída de estas rocas espaciales, que ingresan a la atmósfera terrestre a una impresionante velocidad promedio de 137.000 km/h. Además, se ofrece una explicación concisa sobre el cráter de Monturaqui, el astroblema mejor conservado de Sudamérica, descubierto en 1962 al sur del Salar de Atacama.

El museo se encuentra en la calle Tocopilla 201 y abre sus puertas de martes a domingo, desde las 17:00 hasta las 20:00 horas. Recomiendo dedicar aproximadamente 45 minutos para disfrutar plenamente del recorrido. Al finalizar la visita, tendrás la oportunidad de adquirir fragmentos de meteoritos, acompañados de un certificado que garantiza su autenticidad. Cabe destacar que todos los hallazgos expuestos en este museo cuentan con certificación de la NASA, el CEREGE de la Universidad de Marsella en Francia y la Universidad de California en Los Ángeles, Estados Unidos.