Garganta del Diablo
La ruta de la Garganta del Diablo tiene una extensión aproximada de 10 kilómetros ida y vuelta, especialmente si te alojas en el centro o cerca de la calle Caracoles. Es un recorrido fácil de realizar, ideal para disfrutar mientras atraviesas senderos rodeados de imponentes montañas de arena y sal. A continuación, te detallo el trayecto acompañado de fotos para que sientas la experiencia como si estuvieras allí en cada momento.
Para comenzar, toma la calle Domingo Atienza hasta llegar a la intersección que aparece en la foto superior. Puedes optar por el lado derecho del camino, aunque este presenta numerosas piedras, lo que podría dificultar el pedaleo si vas en bicicleta. Si decides ir por el lado izquierdo, deberás cruzar la quebrada, pero encontrarás un camino más nivelado y fácil de recorrer.
Al transitar por estos caminos, llegarás a la entrada del parque, donde será necesario detenerte para pagar una entrada de 6.000 pesos chilenos y registrar tus datos junto con la hora de ingreso. Al finalizar tu recorrido, deberás detenerte nuevamente para registrar la hora de salida del parque.
En gran parte del recorrido encontrarás tramos llanos y cómodos, pero siempre aconsejo mantener un pedaleo suave, ya que el trayecto hasta el mirador puede ser extenso. Avanzando siempre recto, llegarás a la Quebrada de Chulacao; al cruzar el puente, deberás girar inmediatamente a la derecha para adentrarte en la impresionante Garganta del Diablo.
El sendero comienza flanqueado por una hilera de arbustos a ambos lados, conduciendo hasta una imponente fortaleza formada por altas y escarpadas montañas de arena de un intenso color marrón.
La finalidad de este recorrido es alcanzar un mirador desde el cual podrás admirar partes de los impresionantes Valles de la Luna y de la Muerte. Durante el trayecto, encontrarás numerosas curvas, por lo que te sugiero avanzar con precaución. Al llegar, estarás pedaleando cuesta arriba, mientras que quienes regresan lo hacen con mayor velocidad gracias a la pendiente descendente. En ambos sentidos, es fundamental mantener la prudencia; recuerda que el objetivo principal es disfrutar de la experiencia.
Durante el recorrido, atravesarás zonas donde las rocas tienen una altura muy baja, lo que en ocasiones te obligará a bajar de la bicicleta si no cuentas con suficiente destreza para sortearlas mientras conduces. Además, en ciertos tramos con curvas, la arena resulta ser especialmente abrasiva, lo que puede dificultar el equilibrio y aumentar el riesgo de caídas. En la siguiente imagen puedes observar la escasa distancia entre la bicicleta y la montaña.
Al acercarte al final del recorrido, podrás apreciar con claridad la montaña y el mirador, un lugar que te recomiendo visitar. Este es un buen momento para hacer una pausa de varios minutos y rehidratarte, ya que la próxima subida, aunque corta, presenta cierta dificultad. Si no estás acostumbrado al senderismo en altura, podría resultarte un poco desafiante.
La visita a la Garganta del Diablo es, sin duda, el recorrido en bicicleta más emblemático, divertido y emocionante que se puede realizar en San Pedro de Atacama. Esto se debe a la singularidad y facilidad de atravesar sus caminos rocosos, moldeados durante siglos por la naturaleza.
Un recorrido más tranquilo, con vistas igualmente espectaculares y poco explorado por los viajeros. Antes de ascender la empinada colina, gira a la derecha; o si ya la has subido, dobla a la izquierda en el letrero amarillo adornado con numerosas etiquetas dejadas por aventureros anteriores.
