Laguna Cejar
y
Laguna Piedra
A solo 30 minutos de San Pedro, estas lagunas ofrecen un ambiente de calma y serenidad incomparable. De ellas, solo una está habilitada para disfrutar de un refrescante baño en sus cristalinas y frías aguas, convirtiéndolas en un destino ideal para cualquier visitante.
Primero te acercarás a la Laguna Cejar, donde está estrictamente prohibido ingresar a sus aguas debido a la elevada concentración de arsénico, extremadamente peligrosa y mortal para los seres humanos. Los senderos que rodean la laguna están claramente señalizados y cuentan con dos puntos elevados ideales para tomar fotografías del paisaje. Continuando el recorrido, se debe caminar aproximadamente 12 minutos hasta llegar a la Laguna Piedra.
El trayecto entre las lagunas transcurre a través de una vegetación árida, donde, si guardas silencio, podrás percibir el susurro del viento. Al llegar a la Laguna Piedra, te encontrarás con un paisaje más acogedor, rodeado de visitantes que disfrutan de las áreas designadas para dejar sus pertenencias mientras se sumergen en sus refrescantes aguas. Allí descubrirás lo sencillo que es flotar, similar a la experiencia en las impresionantes Lagunas Escondidas de Baltinache.
Después de disfrutar de un relajante momento flotando en la Laguna Piedra durante varios minutos, llega la hora de regresar. El trayecto de vuelta te tomará aproximadamente 10 minutos. Antes de salir del lugar, tendrás acceso a baños y duchas donde podrás eliminar el exceso de sales de tu cuerpo. Es importante que evites tocarte los ojos al salir de la laguna y tampoco frotes tu piel con la toalla, ya que esto podría causarte una irritación considerable.
Para llegar a estas se puede hacer con un tour operador (principalmente durante las tardes), en auto propio (desde las 09:00 hasta las 12:00 h) y hasta en bicicleta, pero el trayecto sería bastante largo.
El tiempo que puedes pasar en estas lagunas es de una hora a 90 minutos y el tiempo recomendable para estar dentro de las lagunas es de unos 20 a 30 minutos
